AgendadoSV es la agenda de citas en línea para salones de uñas, belleza, pestañas y barberías en El Salvador: un enlace en tu Instagram con tus horarios reales, tu catálogo con precios y reserva en tres toques, sin app y sin comisiones.
Lo que pasa hoy
Contestas "¿cuánto cuesta?" cuarenta veces al día. Coordinas horarios con las manos llenas de acrílico. Y alguien no llega, y esa hora ya no se recupera.
Saque su número, no el nuestro
Se le va al mes
$720
24 citas perdidas al mes, a $15 cada una.
AgendadoSV cuesta $14.99 al mes. Si le rescata una de esas citas, ya se pagó.
"¿Cuánto cuestan las acrílicas?", "¿tienes cupo mañana?". Con tu catálogo y horarios a la vista, la clienta se responde sola.
Doce citas al día, un 15 % que no aparece, a $8 promedio. Con confirmación y recordatorio, ese número se reduce a la mitad.
Es el dato de la industria, y todas lo han vivido: el mensaje de las once de la noche. La mayoría agenda de noche, cuando tu local está cerrado. Tu enlace recibe la cita a cualquier hora y tú la ves por la mañana.
Cómo funciona
agendadosv.com/tu-salon. Lo pegas en la biografía, en tu ficha de Google y en tu WhatsApp Business. Nosotros dejamos la página lista con tu catálogo y tus fotos.
Ve tus servicios con precios, con quién quiere atenderse y las horas libres de verdad. Elige y confirma en tres toques, sin crear cuenta ni descargar nada.
La reserva aparece en tu agenda y la clienta te envía la confirmación a tu propio WhatsApp. Si necesita cambiar la hora o cancelar, lo hace sola desde su enlace, y tu cupo se libera.
Y tú, ¿qué ves?
No se descarga nada. Se abre en tu celular como cualquier página, y todo se cambia con el dedo.
La lista del día con hora, clienta, servicio y quién la atiende. Un punto rojo te dice cuántas entraron por tu enlace y aún no has visto.
La anotas en tres toques y esa hora queda ocupada. Nadie puede reservar encima, y cuenta en tu caja del día.
Un toque en "Atendida" y se suma a lo cobrado. Si el precio era según el trabajo, te pregunta cuánto cobraste.
Un toque por clienta abre WhatsApp con el mensaje escrito. Tú solo le das enviar. Dos minutos, no media hora.
Y cada lunes, sin que preguntes
Son tus números, no nuestras promesas. Y si nadie ha entrado, también te lo dice: casi siempre es que el enlace todavía no está en tu bio.
Qué incluye
Nombre, logo, fotos de tus trabajos, cómo llegar con Waze y Google Maps. Cuatro estilos para elegir.
Por categorías, con carpetas. Precio fijo, "desde" o según el trabajo: tú decides cómo se muestra cada servicio.
Cada estilista con su horario y sus servicios. Si una está ocupada, la página solo ofrece a quien está libre. Nunca dos citas en la misma silla.
Ves las citas de hoy, cuánto esperas cobrar, metes un walk-in en tres toques y bloqueas una hora cuando tengas que salir.
Cada noche, la lista de mañana. Un toque por clienta abre WhatsApp con el mensaje escrito. Treinta segundos y todas avisadas.
Con su enlace ve, cambia o cancela su cita sin escribirte. Y la segunda vez que entra, la página la reconoce: "Hola de nuevo, Karla".
Para quién
Lo que todavía no cabe: servicios a domicilio que se cotizan al llegar, emergencias como cerrajería o grúas, y restaurantes con mesas. Se lo decimos antes, no después.
Precio
Sin contratos, sin comisiones por cita, sin sorpresas. Si te trae una sola clienta que no habría llegado, ya se pagó.
Una sola vez. No te dejamos un panel vacío: te lo dejamos funcionando.
Se paga el día que tu página queda en línea.
Preguntas frecuentes
Tres cosas que funcionan sin gastar: que tu ficha de Google tenga fotos y horario correctos, que el enlace de tu Instagram lleve a un lugar donde se pueda reservar sin escribirte, y que cada cliente salga con su próxima cita apartada. Los anuncios sirven después de eso, no antes.
Casi nunca es por el trabajo. Las cuatro razones más comunes son de organización: se le olvidó, te escribió y no contestaste a tiempo, llegó y tuvo que esperar porque se cruzaron dos citas, o no supo cuánto iba a costar y prefirió no insistir. Las cuatro se arreglan.
Recuperando lo que ya se pierde: los que apartan y no llegan, los huecos entre citas que nadie rellena, y los clientes que no vuelven porque nadie les recordó. En un negocio con doce citas al día, eso suele sumar más que cualquier aumento de precio.
Más de lo que parece, porque nadie lo suma. Doce citas al día, dos que no llegan, quince dólares cada una: son $720 al mes. Cuenta las tuyas una semana; el número casi siempre sorprende. Arriba en esta página hay una calculadora para hacerlo con tus números.
Poniendo esa información donde la clienta la vea sola: en un enlace en tu Instagram con el catálogo, los precios (aunque sean "desde") y los cupos libres de esta semana. Quien entra ahí ya no te escribe a preguntar; te escribe con la cita hecha. Es exactamente lo que hace tu página en AgendadoSV.
Editar perfil → Enlaces → Añadir enlace externo, pegas tu dirección (agendadosv.com/tu-salon) y de título pones "Agenda tu cita". Lo importante no es el link sino lo que abre: horarios reales, precios y reserva en tres toques sin descargar nada. Tenemos una guía paso a paso.
Confirmación por escrito en el momento, recordatorio el día anterior, un enlace con el que puedan cambiar o cancelar solas, y una regla clara para quien falta dos veces. Con eso las citas perdidas bajan a la mitad o más. El anticipo solo para quien ya te falló: pedírselo a las nuevas las espanta. Está detallado en nuestra guía sobre clientas que no llegan.
Cada persona tiene su propio horario y sus propios servicios, y la página solo ofrece las horas que esa persona tiene libres. Es imposible que dos clientas queden en la misma silla a la misma hora: lo impide la base de datos, no una persona revisando.
Booksy no está disponible en el país según su propia lista de países. Fresha sí permite crear cuenta, pero dejó de ser gratis en 2025: cuesta alrededor de $19.95 al mes por persona y cobra 20 % por cada clienta nueva de su marketplace. Ninguna está pensada para un salón que vive en Instagram y WhatsApp. Lo comparamos con hechos en una guía.
AgendadoSV cuesta $14.99 al mes o $149 al año, más $29 de instalación una sola vez, en la que nosotros cargamos tu catálogo, fotos y horarios y dejamos el enlace puesto en tu Instagram. Sin comisiones por cita ni por clienta, sin contrato.
No. Tocan el enlace de tu Instagram y reservan desde el navegador del celular con su nombre y su número. Tú tampoco descargas nada: tu panel se abre en el navegador.
No. Sigues usando tu WhatsApp como siempre. La diferencia es que la clienta te escribe con la cita ya armada en vez de escribirte a preguntar, y además te llega un correo por cada reserva aunque ella no te escriba.
Cada servicio se muestra como tú decidas: precio fijo, "desde $20" para el mínimo, o "según el trabajo". La clienta puede escribir qué tiene en mente al reservar, y tú anotas el precio final al atenderla.
Una visita. Llegamos con tu catálogo cargado a partir de tu lista de precios, subimos tus fotos, ponemos el enlace en tu Instagram y tu ficha de Google, y te vas con una reserva de prueba hecha desde tu propio celular.
Sí. Sin contrato ni penalidad. Si un mes no te sirve, lo dices y se acaba ahí.
Ver las 30 preguntas que hacen los dueños de negocios con cita →
Guías
Escritas para El Salvador, en dólares, con lo que funciona aquí y lo que no. Y siempre diciendo qué resuelve AgendadoSV y qué no.
Cuánto te cuesta al mes, por qué faltan de verdad, y los mensajes exactos para mandar.
Paso a paso en la app y qué debe tener la página detrás para que sí agenden.
Booksy no está en el país; Fresha ya no es gratis. Comparación con hechos.
Y si tu problema no está, escríbenos: lo investigamos y lo escribimos.
Escríbenos y te mostramos cómo se vería tu salón. Sin compromiso.